Sus
errores ocurren porque no tiene en cuenta cómo es cada alumno por separado, porque adquiere un gran protagonismo como profesor y porque desprestigia todo lo precedente.
"
Carpe diem", es el lema que enseña a sus alumnos. Este lema les lleva a tener valor pero de una forma equivocada, es decir, sin tener en cuenta las consecuencias futuras. Es posible que el profesor, como adulto, pudiera asumir este lema y que eso le ayudara a vivir el momento; sin embargo, los alumnos por ser unos jóvenes idealistas asumen este lema de una forma imprudente. Empiezan a limitarse a vivir el momento actual y a hacer en ese momento lo que más les gusta.
El profesor no se da cuenta de que, en la educación, es esencial enseñarle al educando de acuerdo con su forma de ser, de
forma individualizada. Y, aunque, se empeña como ningún otro profesor en sacar lo mejor de cada uno, se le olvidan las
diferencias individuales, se le olvida la personalidad: debió tener en cuenta que el alumno que era más rebelde (el que lleva a las chicas a la reunión) quizá no necesitaba un aliento de inconformismo y que la situación de inconformismo le llevaría a Neil, el cual tenía una sensibilidad artista, a un conflicto con su padres (conflicto que pondría en contraposición aquello que más le gustaba pintar- con aquel a quien tanto quería -su padre-, lo que al final le lleva al suicidio).